Ramón de la Sagra

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Ramón de la Sagra y Peris
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Ramón de la Sagra y Peris 1798-1871. Tomado de Carlos Manuel Trelles, Biblioteca Científica Cubana
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Ramón de la Sagra y Peris 1798-1871. Historia económico-política y estadística de la isla de Cuba. (1831)

Ramón de la Sagra y Peris o Ramón de la Sagra Periz, (nació en La Coruña, España el 8 de abril de 1798 - murió en Cortaillod, Suiza el 25 de mayo de 1871). En sus últimos días vivió en el pequeño pueblo de Cortaillod en Suiza, en la casa de Adolphe Hugentobler otro de los discípulos de Jean Hippolyte Colins

Ramón de la Sagra es autor del libro titulado Historia económico-política y estadística de la isla de Cuba; ó sea de sus progresos en la población, la agricultura, el comercio... Habana, Imp. de las viudas de Arazoza y Soler, 1831. 388 páginas.

La ley verdadera del progreso es la ley de la armonía y del amor.

Ramón de La Sagra.

En 1821 Ramón de la Sagra, que aparece asociado a alguno de los liberales doceañistas, se traslada a La Habana en una breve misión comercial gubernamental; de nuevo en Galicia, se casa en 1822 con Manuela Turnes del Río Maldonado y con ella, en 1823, volverá a La Habana, ahora como director del Jardín Botánico de la ciudad y como titular de la Cátedra de Botánica de la Escuela de Agricultura desde 1824. En este campo desarrollará una amplia actuación científica y aún también en el campo de la mineralogía y la geología, manifestándolo así en considerables publicaciones, a través de las que llega a ser nombrado miembro de distintas Sociedades y Academias, como la Linneana de París, la de Física y de Historia Natural de Ginebra, la de Ciencias Naturales de Filadelfia o el Museo Real de Historia de París. Entre los años 1827 y 1831 funda y dirige en La Habana los Anales de Ciencia, Agricultura, Comercio y Artes33, en donde ya deja entrever lo que serán sus preocupaciones intelectuales dominantes a partir de 1835, mantiene interesante correspondencia con figuras como Lagasca, Cavanilles, A. von Humboldt, De Candolle, o F. Aragó y publica en 1831 su Historia económica, política y estadística de la Isla de Cuba. Viaja a los Estados Unidos donde se confronta con los problemas sociales suscitados por la esclavitud, y en Cuba conoce las ideas de socialismo racional del belga y exiliado barón de Colins o Jean Hippolyte Colins (Bruselas, 1783-París, 1859). Al fin de su estancia en la Isla, y antes de su regreso a Europa, se traslada en la primavera de 1835 a Estados Unidos, donde tiene una estancia de cinco meses, intensamente dedicados al estudio de las cuestiones sociales, sin duda bajo la influencia del ideario aún inmaduro de Colins.

En 1835 marchó a París, regresando a España en 1837, fundó la Guía del comercio en 1840, la Revista de intereses materiales y morales en 1844, El azucarero en 1846, y Aforismos sociales en 1854. Dió a conocer en España el pensamiento Krausista y la filosofía Kantiana. Desde el socialismo racional del Barón Colins, avanzó hacia el anarquismo dentro del pensamiento utópico premarxista, se afilió a la Masonería Gallega y colaboró en El Porvenir de Galicia. Fue cónsul de Uruguay en París, escribiendo para la prensa francesa conservadora. Huyó de París antes de la llegada de Moltke.

Tabla de contenidos

Ramón de la Sagra y la apicultura

Ramón de la Sagra, escribió en 1831 el libro titulado: Historia económico-política y estadística de la isla de Cuba. El mismo fue publicado en La Habana, haciendo referencias destacadas a la producción de miel y cera en la isla.

Indica que la cría de abejas comenzó en 1764 con enjambres traídos de Florida, después de un incremento en los primeros años se ha tornado casi estacionario. El método seguido está muy distante de la perfección, pues siendo considerado un ramo accesorio y ejercido por cultivadores pobres, estos ignoran adelantos modernos y no tienen recursos para adoptarlos, aún cuando lo supieran comenta. Véase las memorias de los señores Tomás Romay Chacón (1796), Discurso sobre los obstáculos que han impedido progresen las colmenas en la Isla de Cuba y los medios de fomentarlas; y Pablo Boloix en su obra Sucinta noticia del ramo de la cera en la isla de Cuba, publicada en el año 1815.

En realidad es Ramón de la Sagra quien indica además de la abeja común (Apis mellifica) existen también en las Islas las llamadas abejas criollas o de la tierra, que es una nueva especie del género Mellipone, denominada Cubense por William Sharp MacLeay, las cuales construyen los panales en las rocas, troncos de los árboles, etc., pero sus cera es muy negra y creemos que no haya sido aún reconocida, lo mismo que la substancia llamada lacre de colmenas (betumen), que forman las mismas.

Ramón de la Sagra, posteriormente describe Apis mellifica, Linné (1755), diciendo que fué introducida en la Isla de Cuba. Posteriormente dentro del género Melipona, Illiger, describe a Melipona fulvipes, Guérin comentando que esta especie se halla abundantemente esparcida en la Isla de Cuba, y el Señor D. Felipe Poey a dado a conocer con sumo esmero, en el tomo I de sus Memorias, las costumbres de esta curiosa Melipona ó abeja silvestre del país, cuya cera es negra. Se parece mucho a Melipona favosa de los autores, pero se distingue fácilmente por las patas de color pardo pálido.

Con la saga científica que puede caracterizar a Ramón de la Sagra, y con todos los datos estadísticos que el autor nos da en su Historia económico-política y estadística de la isla de Cuba el tema de la introducción de Apis mellifica o Apis mellifera en la Isla de Cuba, es sentado fehacientemente, repitiendo los autores posteriores los dichos de este eximio naturalista.

Ramón de la Sagra en su libro titulado: Cinco meses en los Estados-Unidos de la América del Norte desde el 20 de abril al 23 de septiembre de 1835. Diario de Viaje. Publicado en París en 1836 no comenta sobre los cuáqueros en Estados Unidos de América:

Tienen 100 colmenas, que rinden 3 libras de cera cada una, y una cantidad muy variable de miel.
  • Ramón de la Sagra. (1836). Cinco meses en los Estados-Unidos de la América del Norte desde el 20 de abril al 23 de septiembre de 1835. Diario de Viaje. Link en Google.

En la página 86 Ramón de la Sagra habla de las Reales Ordenes con que la cera se vio favorecida en cuanto a las liberaciones de impuestos que fue teniendo: 12 de Junio 1774, 2 de Julio y 23 de diciembre de 1776 (total excepción de impuestos), 23 de agosto de 1789, 5 de octubre 1795, 10 de abril de 1796 y 29 de enero de 1804.

En la página 125 en un cuadro de Producciones animales cita 63.160 arrobas de cera vírgen, a 3 pesos la arroba, indicando un total de 189.460 pesos.

En la página 132 Ramón de la Sagra comenta que por Real Orden del 4 de diciembre de 1760, se eximió del pago a los Cosecheros de Cera.

En la página 133, comenta que por Real Orden del 3 de mayo de 1774 se declaró libre de impuestos la introducción a España del café, azucar, cera, bija, carey y cueros.

En la página 148 comenta que: De 1815 a 1819, fue un quinquenio de gran prosperidad donde se exportaron 115.339 arrobas de cera y 141.266 bocoyes de miel.

En la página 170 comenta que las carnes vivas, las maderas, el tabaco y la cera fueron las primeras producciones que se exportaron desde el puerto de la Habana. ... en el capítulo sobre agricultura queda dicho el origen que tuvo en esta Isla el ramo de la cera, el progreso que adquirió en los años sucesivos hasta 1810, y la decadencia que experimento en los siguientes. La primer exportación que se hizo fue a Veracruz en 1770, de un corto sobrante de 5 arrobas, que proporcionaron las colmenas, después de haber abastecido el culto religioso y demás usos domésticos (2), en 1775 se exportaron 12.546 arrobas y 21.187 en 1776, para varios puestos de América y de la Península. He aquí las cantidades estraidas en los años siguientes, conforme a los registros que he hallado en el archivo de Aduana.

Cuadro publicado por Ramón de la Sagra sobre arrobas exportadas de Cera

Año 1790 1791 1792 1793 1794 1795 1803 1804 1805 1806 1807 1808
arrobas de cera 22.848 20.470 21.276 29.041 23.505 26.138 42.700 30.381 29.941 24.112 31.582 33.680


Año 1809 1810 1811 1813 1814 1815 1816 1817 1818 1819 1820 1821 1822
arrobas de cera 45.266 41.650 29.902 19.872 22.168 23.398 22.365 20.076 24.156 19.374 16.939 15.725 14.450


Cuadro publicado por Alexander von Humboldt sobre arrobas exportadas de Cera

Año 1815 1816 1817 1818 1819 1820 1822 1823 1824 1825
arrobas de cera 23.398 22.365 20.076 24.156 19.373 16.939 14.450 15.692 16.058 16.505


La apicultura sudamericana se halla condicionada a los eventos climatológicos de La Niña y El Niño, con lo cual podemos observar ciclos de 2 a 7 años que llevan a una alza en la producción con abruptas caídas posteriores, para luego recuperarse. Estos ciclos naturales, vienen acompañados de fenómenos meteorológicos de mayos o menor intensidad, terremotos, huracanes, inundaciones, fuertes lluvias, etc. Observando las series de producción de cera en Cuba podemos inferir los mismos. Ya hemos comentado que entre 1772 y 1776 (años del Fenómeno Cilmatológico denominado La Niña), las cosechas fracasaron, porque hubo muchos huracanes que arrasaron la Isla.

En Perú hablan de inexistencia de un fenómeno tipo El Niño en 1791, contrariamente a lo que se afirma con frecuencia ó simplemente un rasgo climático propio del evento de 1791. También hay un pico de temperatura máxima que se registra en el bienio 1803-1804, el mayor registrado en todo el período. Trabajos anteriores ya destacaban la presencia de un evento El Niño de gran magnitud, generador de anomalías en todo el virreinato y otras partes del orbe.

El mayor de ellos el que Ramón de la Sagra destaca es el año de 1810, por la abrupta caída en las arrobas de cera exportadas. Creo que se podría atribuir a la tormenta del 24 al 26 de Octubre de 1810, que se denominó La Tormenta de la Escarcha Salitrosa. Según Herrera (1847): la lluvia fue muy abundante y el huracán tremendo. Llovió por espacio de diez o doce días después de la tormenta.

En Cuba los meses de agosto y septiembre son los de menor flujo de néctar y polen, en octubre las colmenas comienzan la recolección de polen y néctar, por lo cual es un momento crítico para las mismas, viendo la caída en la producción de cera de 1811 y la de 1813, pues no tenemos datos de 1812, se puede inferir, que en la cosecha de 1810-1811 murieron muchas colmenas a las cuales se les recuperó la cera de los panales, los datos faltantes de 1812 son muy sugestivos (podrían indicar que no hubo exportaciones), y la caída en la producción de 1813 marca un nuevo nivel del cual nunca se recuperó la apicultura Cubana.

Historia económico-política y estadística de la isla de Cuba

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Historia

Pablo Montesino es la figura central en el proceso de establecimiento de las bases de la política educativa liberal en España y su obra es de particular interés en cuanto al primer desarrollo de la educación infantil, a lo largo de los últimos años treinta del siglo XIX.

Sin embargo, algunas otras figuras contribuyeron notablemente a este desarrollo y alcanzaron significativa resonancia en aquel escenario. Es el caso del intelectual gallego, economista y teórico social, Ramón de la Sagra, quizás también el más destacado precursor de la educación comparada en España, con sus aportaciones documentales sobre los Estados Unidos (1835), sobre Bélgica y Holanda (l838), o sobre Francia y Alemania (1843), países que Ramón de la Sagra recorre a fin de estudiar y conocer sus respectivas reformas sociales y educativas, con la intención de informar a las autoridades y a la opinión pública en España, con el horizonte de la reforma social necesaria y deseable entre nosotros.

Ramón de la Sagra interviene descisivamente en la puesta en marcha de las primeras escuelas de párvulos madrileñas y también en las escuelas de adultos, haciéndolo con un adecuado conocimiento de las orientaciones pedagógicas y didácticas europeo–americanas, pudiendo así adoptar posiciones favorables al pestalozzianismo frente a la enseñanza lancasteriana, así como a las salas de asilo parisinas, preferibles por él a las, sin embargo, admirables holandesas.

La preocupación de Ramón de la Sagra no es tanto por los procesos didáctico–instructivos, cuanto por las consecuencias sociales que habrían de derivarse de la educación temprana de la infancia, atendida por el Estado en beneficio de una sociedad con menores injusticias sociales de las que él estaba observando. Según Ramón de la Sagra era necesario un nuevo marco estructural social, ni estamental, ni clasista, asentado sobre el mutualismo y la cooperación, con alientos proudhonianos, y en esto la educación debía jugar un muy destacado papel.

Este ideario ilustrado, reformista y progresista, pero también idealista,tuvo ocasión La Sagra de exponerlo en distintos foros y de debatirlo con grandes figuras del protosocialismo en el París pre- revolucionario de los años l846–l848, como se mostrará en el texto.

Una propuesta de educación infantil al servicio de la reforma social y un personaje “sin fronteras” son, pues, el motivo de esta comunicación, en la que se precisan datos y referencias en otros momentos señalados.

Juicio de Ramón de la Sagra al Consejo de Estado Español

El 13 de marzo de 1862, se dicta sentencia declarando a Ramón de la Sagra Director cesante del Jardín Botánico de la Habana, en esta sentencia se estipula que no tiene derecho al haber pasivo. De ella se desprende que el 16 de noviembre de 1822 se nombró al Profesor de la Sagra en la Cátedra de Ciencias Naturales, por solicitud de la Diputación principal de Cuba. Su sueldo era de 1.500 pesos anuales desde el nombramiento hasta el 28 de agosto de 1828, de 2.000 pesos hasta el 9 de junio de 1831. Link en Google

La voz del idealismo romántico

La talla de la figura de Ramón de La Sagra es reconocida por todos los que se han ocupado de este interesante personaje. Azorín dice que Ramón de La Sagra ha sido uno de los escritores más prolíficos, fecundos y caudalosos que podemos imaginar. Núñez de Arenas dice que no se podrá escribir la historia de múltiples disciplinas científicas, ni de las ideas sociales en España, sin citar su nombre”. Por lo que se refiere a Antonio Elorza no es menos parco en el elogio cuando afirma que La Sagra “logra la única síntesis doctrinal autónoma en el marco del pensamiento social en la España de la primera mitad del ochocientos”.

En La Sagra hay dos cosas que permanecen invariables: su idealismo romántico –“verdadero romántico” le llama Núñez de Arenas- y su afán de reformas sociales, el impulso a la transformación de la sociedad es en él constante. .La Sagra mantiene un pensamiento utópico pero coincide en la necesidad de mejorar la situación de la clase obrera. Además, critica la concurrencia capitalista que deprime el salario del obrero y arruina los capitales más débiles.

Ramón de La Sagra y Peris nació en La Coruña el 8 de abril de 1798. Estudió Ciencias exactas y naturales en Santiago de Compostela, y la encontramos en Madrid en 1819, donde no debió permanecer mucho tiempo, pues en 1821 lo tenemos en Cuba donde residirá hasta 1835; fruto de la estancia en la isla será su Historia económico-política y estadística de la isla de Cuba, adelanto de lo que constituirá una monumental Historia física, política y natural de la isla de Cuba, a la cual La Sagra la consideró siempre como su mejor obra. En 1835 viajará a Estados Unidos, lo que dará origen a su libro Cinco meses en los Estados Unidos de América del Norte. Tras aquella fructífera estancia en Filadelfia vuelve a la vieja Europa; en Francia se le nombra miembro correspondiente del Instituto de Francia y también la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas le abre las puertas. En 1837 se le nombró diputado a Cortes, lo que le obligó a volver a su patria, pero no por mucho tiempo; al año siguiente ya está viajando por Bélgica y Holanda, dedicado a la observación de aquellas sociedades.

A partir de 1839, en que es nombrado de nuevo diputado se entrega a sus anhelos de reforma social; es la época de sus publicaciones reformistas más importantes, entre ellas un famoso curso en el Ateneo de Madrid, Lecciones de economía social, aparte otras publicaciones como Informe sobre el estado actual de la industria belga con aplicación a España, Informe sobre el estado actual de la industria fabril en Alemania y sus Aforismos sociales.

En 1840, por iniciativa de La Sagra se crea un sala de lactancia y escuelas con el nombre de Asilo de cigarreras, ubicado en Madrid, en la finca que fue Casino de la Reina En 1844 funda la Revista de intereses materiales morales, para acompasar el adelanto material de los pueblos con un paralelo desarrollo moral y espiritual; a ello pretende dedicarse La Sagra en los últimos años de su vida. En 1845 aparece en España El Porvenir, el primer periódico anarquista, que editaron Ramón de La Sagra y Antolín Faraldo. Este periódico apareció en Santiago de Compostela y fue suprimido por un decreto del general Narváez. A partir de 1856 La Sagra está desengañado; nadie hace caso de sus propuestas y da un importante giro a su ideario: se vincula al absolutismo y a una postura política de carácter integrista que está estrechamente relacionada con un hondo misticismo católico. El fondo de un desengaño por la nula atención que se le prestaba en España y en Francia. En 1863 se publica su celebre Cuba1860. Participa en la Junta de Información como delegado, la que tenía por objeto estudiar las reformas futuras para la isla de Cuba. Nuevamente retorna a Francia, donde permanece hasta su muerte.

Un resumen brevísimo del pensamiento de esta original figura nos los propone el mismo autor en la siguiente fórmula: “El orden solo es posible por medio de la fe, o la fuerza , o de la razón. La fe ha sido extinguida socialmente, por efectos de libre examen; la fuerza es absurda, bárbara e inmoral; no queda más de posible que la razón. Ella determinará la regla social con una sanción moral que no puede ser otra que una sanción religiosa. Entonces la humanidad aceptará la ley social, porque será aceptable por la razón”.

La Sagra fue en sus formulaciones un pensador social que, llevado de un impulso utópico, no desdecía del nivel de su tiempo; sin embargo, en su propio país no pudo barrer los obstáculos de la incomprensión y de la insolidaridad, que le llevaron a morir en París el 23 de mayo de 1871, como dice Elorza: La labor como científico social y como propagandista de sus propias ideas fue insuficiente para que La Sagra superara su condición de personaje aislado, impotente para ver puestas en práctica sus reformas o siquiera para constituir una escuela.

Libros del autor

  • Ramón de la Sagra y Peris. (1831). Libro Total. PDF 17.531 Kb. Historia económico-política y estadística de la isla de Cuba. La Habana. Si Ud. solo quiere ver lo referido a datos de comercio de miel o cera: entre aquí donde hemos seleccionado las páginas que se refieren a ello.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo I. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo II. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo III. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo IV. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo V. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo VI. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo VII. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo VIII. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo IX. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo X. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo XI. 1843-1853.
  • Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Tomo XII. 1843-1853.

Véase extracto del libro

Enlaces Externos

Trabajos sobre el autor

  • Antón Costa Rico. (2008). Ramón de la Sagra. Un protosocialista hispano ante el desarrollo educativo. Lecturas y precisiones. Hispania. Revista Española de Historia, 2008, vol. LXVIII, núm. 228, enero-abril, págs. 193-210.
  • (1967). Revista Grial, Issues 15-22. página 483. Link en Google.

Véase también

  1. Jean Hippolyte Colins, (1783-1859).
  2. Ramón de la Sagra, (1798-1871). Murió en la casa de Cortaillod en Suiza perteneciente a Adolphe Hugentobler.
  3. Joaquín de la Sagra, (1784-1851).
  4. Adolphe Hugentobler, (1810-1890).
  5. Louis De Potter, (1786-1859). Padre de Agathon De Potter
  6. Agathon De Potter, (1827-1906). Hijo de Louis De Potter
  7. Pierre Joseph Proudhon, (1809-1865).
  8. Ivo Rens
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